10. jun., 2020

Entregan a Casa Esperanza premio internacional por la eliminación del trabajo infantil

“En medio de la situación difícil que estamos viviendo, es necesario tomarnos unos minutos para reconocer acciones heroicas que nos animan a construir un mundo mejor. Nuestra heroína de hoy es Casa Esperanza que fue seleccionada por el Secretario de Trabajo de Estados Unidos como ganadora del premio internacional Iqbal Masih 2019.

Este es un reconocimiento a la dedicación y liderazgo que ha demostrado en la sensibilización y la lucha contra el trabajo infantil en Panamá. Esperamos que otros se contagien del ímpetu de Casa Esperanza para liberar a niños y adolescentes de la explotación infantil”, declaró el jefe de misión interino de la Embajada de EE.UU. en Panamá, Philip Laidlaw.  

Por su parte, la directora ejecutiva de Casa Esperanza, Angélica Lavítola, comentó que “este premio refuerza nuestro compromiso de proteger a los niños y adolescentes de Panamá, sobre todo en medio de la crisis sanitaria que estamos viviendo. Esta crisis, generada por el Covid, tendrá implicaciones devastadoras para nuestros niños y adolescentes. El incremento del trabajo infantil es una posibilidad muy real que tenemos que afrontar urgentemente como país”.  

Estados Unidos acompaña de manera activa a Panamá, desde el año 2012, en sus esfuerzos por eliminar el trabajo infantil, a través de programas para el fortalecimiento de políticas públicas para la erradicación del trabajo infantil; el proyecto Educafuturo, que atendió directamente a los niños y sus padres; y el programa CLEAR II, que reforzó las estrategias de inspección del Ministerio de Trabajo. En 2017, el Departamento de Trabajo de EE.UU. apoyó directamente al país con los estudios que avalaron el retiro de Panamá de la lista de países con producción de azúcar con mano de obra infantil.   

La Embajada de Estados Unidos seguirá apoyando a Panamá en su empeño por convertirse en el primer país de Latinoamérica en erradicar el trabajo infantil, para garantizar un mejor futuro para la niñez de Panamá y mayor prosperidad para todo el país.  

El premio Iqbal Masih lleva el nombre de un niño paquistaní que fue vendido como esclavo a los cuatro años y logró escapar a los diez años, para convertirse en un activista internacional contra la explotación infantil, hasta su trágico asesinato en 1995, cuando tenía 13 años.