24. mar., 2021

La COVID-19 ha acelerado la digitalización de las personas

La discusión se realizó en un Webinar organizado por Microserfin y ONU Mujeres con el objetivo compartir los retos y oportunidades que ofrece la digitalización para seguir promoviendo el desarrollo de las mujeres rurales, su inclusión financiera y el empoderamiento económico.

 La pandemia ha puesto de manifiesto la urgencia de reducir la brecha digital que sufren especialmente las poblaciones en situación de vulnerabilidad entre las que predominan las mujeres rurales. En este contexto cada vez más digital, las herramientas tecnológicas y la conectividad son fundamentales para impulsar el desarrollo sostenible en la región. Así lo enmarcaron los panelistas del evento Digitalización de las Microfinanzas con enfoque de género, innovando para llegar a la mujer rural, organizado por Microserfin, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA y ONU Mujeres.

El encuentro contó con un panel de alto nivel conformado por María Noel Vaeza, directora de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe; Laura Fernández Lord, responsable del Empoderamiento de la Mujer en la Fundación Microfinanzas BBVA y Kira Gardellini, gerente de Mercadeo y Experiencia del Cliente en Microserfin.

El gerente general de Microserfin, Edison Javier Mejía Ardila durante su intervención en las palabras de bienvenida recalcó el compromiso de la entidad con el empoderamiento económico de la mujer, “Sabemos que a este segmento las desigualdades de género les imponen grandes barreras de acceso a financiamiento, empleo formal o propiedad de tierras y no suficiente con eso hoy son ubicadas entre los grupos con menor acceso a las nuevas tecnologías. Por eso nos empeñamos en promover un modelo de negocio híbrido, resaltando la estrategia de innovación en la que buscamos humanizar las relaciones de nuestros clientes entre el mundo financiero digital, mejorando la experiencia de cliente con una oferta de valor novedosa y un modelo de distribución más eficiente que nos permita llevar la entidad a sus hogares”.

Durante el desarrollo del panel, María Noel Vaeza, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe explicó que “la digitalización es una herramienta fundamental para impulsar el desarrollo de la región, en particular en el contexto de la crisis generada por Covid-19. Necesitamos impulsar la incorporación de las mujeres en los sectores que promueven el cambio tecnológico, generan empleos y reducen la huella ambiental. Menos del 50% de las mujeres están conectadas a internet a nivel mundial[1], reducir la brecha digital es el primer paso para poner a las mujeres y a las niñas en el centro de las nuevas economías digitales, así como es clave impulsar la creación de puestos de trabajo y oportunidades de liderazgo, aumentando la proporción de mujeres que trabajan en tecnología e innovación.”

Por su parte Laura Fernández Lord, responsable del Empoderamiento de la Mujer en la Fundación Microfinanzas BBVA comentó que “La mitad de las mujeres en países de renta media y baja usan internet móvil, con una brecha de género de 20 puntos porcentuales. Si bien es cierto que la brecha se ha reducido en los últimos años, en 2019, 1.000 millones de mujeres no accedían a internet móvil a nivel mundial. En América Latina, el 69% de las mujeres usan el internet móvil pero aún 70 millones de mujeres siguen sin usarlo.

La falta de habilidades digitales y la inseguridad son los obstáculos principales, seguidos del coste. En los países en desarrollo, el gasto de uso puede llegar a representar el 34% de los ingresos mensuales en promedio, mientras que, en los países desarrollados, estos gastos son tan sólo del 4%. Y este coste es aún mayor para los primeros quintiles de ingresos y para las mujeres más vulnerables que tienen menos recursos disponibles”.

Desde la experiencia de la FMBBVA, reconocida recientemente por la OCDE como la primera fundación del mundo en contribución al desarrollo para la igualdad de género, entre las 30 mayores fundaciones del mundo, la COVID-19 ha acelerado la digitalización de los microempresarios en situación de vulnerabilidad y también de las mujeres. La tecnología ha sido una herramienta clave para ampliar los canales de venta de las emprendedoras que atiende en América Latina y, potencialmente, mitigar el descenso de ventas de sus negocios.

Entre tanto Microserfin bajo la guía y experiencia de la Fundación, desde el 2020 inició un proceso de transformación digital para atender con productos y servicios innovadores a los microempresarios y microempresarias, eso incluye a las mujeres rurales, así lo manifestó Kira Gardellini, gerente de Mercadeo y Experiencia del Cliente de Microserfin.

“Con la experiencia de la FMBBVA en nuestras entidades hermanas hemos comprobado que el uso de herramientas tecnológicas no solo facilita la inclusión, sino que también ayuda a acompañar mejor a los microempresarios de bajos recursos en su progreso y permite acortar distancias. Actualmente hemos implementado nuestros App corresponsales y App Asesor que nos permiten acercar la tecnología a nuestros microempresarios para atenderlos mejor, reducirles costos de transacciones, ayudarles a que pierdan el temor a la tecnología y que puedan ser parte de la revolución digital”, agregó.

Los panelistas concluyeron que tomando en cuenta que el acceso un teléfono celular y a internet contribuye a la participación de las mujeres en espacios de toma de decisión, a los esfuerzos organizacionales, a la ampliación de saberes y a la inclusión en procesos económicos y sociales colectivos, el reto ahora es lograr que la tecnología sea un puente que contribuya a la igualdad de oportunidades y mejore la calidad de vida de las mujeres