17. may., 2021

Una revolución industrial que tiene como sello a las Telecomunicaciones

Las telecomunicaciones cada día se convierten más en la médula de otras industrias, aún más con el desarrollo de tecnologías disruptivas como el internet de las cosas (IoT) y la llegada de las nuevas redes 5G.
Para la región Centroamérica y El Caribe, la evolución de las empresas de telecomunicaciones ha sido muy importante en el desarrollo de su economía, sociedad e industria.

Por esto, es muy significativo el trabajo que se ha venido haciendo con celeridad por lograr la Autopista Mesoamericana de la Información (AMI), una red de fibra óptica regional de 1.800 km con la Red Centroamericana de Telecomunicaciones a la cabeza, con el fin de abaratar los costos de banda ancha y acelerar la penetración del internet en Centroamérica.

Para potenciar estos esfuerzos, es indispensable el desarrollo de una industria dinámica, ágil e innovadora para los distintos mercados, que es también la dinamizadora del desarrollo y despliegue de nuevos servicios, a partir de la adopción de tecnologías más flexibles para implementar en su propio negocio, pero con alto impacto social.

La implementación y adopción de nuevas tecnología es de vital importancia, sobre todo en un escenario como el de redes 5G, donde la virtualización es clave para el despliegue de redes.

Juan Carlos López, gerente comercial para telecomunicaciones de Red Hat Centroamérica y El Caribe, sostiene que a través de alianzas con socios estratégicos se impulsan transformaciones reales que permiten al sector de las telecomunicaciones estar al día con las exigencias de agilidad y servicio que hoy se imponen para competir y servir.

Pero en la implementación del 5G, argumenta López, existen aspectos como el tema regulatorio, que la región Centroamérica y El Caribe necesita sintonizar rápidamente con los cambios de modelo en el mundo, ya que estos llevan a repensar las formas de desarrollo y crecimiento de infraestructura, configurando también un escenario de competencia y de oferta de servicios que es indispensable entender y abordar para no rezagarse en la Cuarta Revolución Industrial (4RI).

Es importante que las empresas de la región realicen cambios, y promuevan y negocien cambios regulatorios que les permitan ser más estratégicas en la evolución hacia tecnologías 5G y su impacto en el despliegue del internet de las cosas, la agricultura de precisión, las ciudades inteligentes, la telemedicina y la teleeducación, ejes de desarrollo social y económico, que, en paralelo, son también un termómetro para saber si como economía se está en la cabeza o en la cola con respecto a esta nueva revolución, que tiene como sello a las telecomunicaciones, añade López.

La tecnología 5G marcará el comienzo de la Cuarta Revolución Industrial y cambiará la economía del futuro.