6. ago., 2019

¿Cuál es el papel de los lácteos en la enfermedad crónica?

 Una enfermedad crónica es aquella que suele tardar un tiempo prolongado para el paciente y cuyo avance en el organismo es lento.

“Para estas personas la buena alimentación y el seguimiento a detalle de su tratamiento es esencial para lograr un grado de mejoría o mantenimiento del padecimiento”, menciona el Dr. Francisco Herrera Nutricionista de Productos Nevada.

Entonces, ¿qué papel juegan los lácteos en los diferentes pacientes de enfermedad crónica?

De acuerdo con una publicación de la revista norteamericana “Advances in Nutrition” del mes de mayo del 2019, los científicos Ángel Gil catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Granada y Rosa Mª Ortega catedrática de Nutrición en la Universidad Complutense de Madrid, indican que:

  • El consumo de productos lácteos en sujetos mayores puede reducir el riesgo de fragilidad y disminuir el riesgo de pérdida de masa muscular y fuerza.
  • El consumo de lácteos se asocia con un riesgo reducido de desarrollar síndrome metabólico e incluso puede tener un efecto protector sutil.
  • Los lácteos bajos en grasa y el yogurt están asociados con un menor riesgo de diabetes mellitus tipo 2.
  • Los lácteos ofrecen una mejoría en la cardiopatía isquémica y el infarto de miocardio.
  • Un consumo moderado de lácteos se asocia a un menor riesgo de cáncer colorrectal y vesical.
  • Según la investigación el consumo de leche o productos lácteos no tiene un efecto inflamatorio en personas sanas, individuos con sobrepeso, obesos o individuos con otras anomalías metabólicas.

Finalmente, la leche y los lácteos contienen múltiples nutrientes y contribuyen significativamente a cumplir con los requisitos nutricionales de proteínas, calcio, magnesio, fósforo, potasio, zinc, selenio, vitamina A, riboflavina, vitamina B-12 y ácido pantoténico de cualquier persona que desee mantenerse saludable.