6. sep., 2022

Leche: fuente de calcio y vitamina D para la salud ósea

 La leche es un alimento nutricionalmente completo y su consumo es importante en todas las etapas de la vida (desde el año de vida en adelante)

Numerosas investigaciones han demostrado el papel que desempeñan la leche y sus derivados como vehículos de nutrientes esenciales para el adecuado funcionamiento del organismo.

La leche es una fuente importante de proteínas, grasas, minerales y vitaminas, así como de nucleótidos y poliaminas, entre otros micronutrientes. Dentro de estos destacan el calcio y la vitamina D, que, por su elevada presencia y su alta biodisponibilidad, garantizan las ingestas diarias recomendadas (IDR), indica Francisco Herrera Morales, nutricionista de Productos Nevada.

Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en Inglés); estos dos micronutrientes, el calcio y la vitamina D pueden ayudar en la reducción de la pérdida de mineral óseo en mujeres posmenopáusicas (La baja densidad mineral ósea es un factor de riesgo de fracturas óseas osteoporóticas) y son necesarios para el crecimiento normal y el desarrollo del hueso en los niños. Por estos motivos, el consumo de alimentos fuente de calcio resulta fundamental en todas las etapas de la vida.

Aunque a los 18 años la masa ósea se ha formado en un 90%, no se alcanza el máximo hasta los 25-30 años, por lo que tener una ingesta adecuada de calcio durante esta etapa, sigue siendo importante para obtener una salud ósea óptima, sobre todo en las mujeres que están en edad fértil, explica Francisco Herrera Morales.

En mujeres posmenopáusicas sanas, en las que la densidad de masa ósea se correlaciona positivamente con la ingesta calcio durante la infancia y la adolescencia, el consumo de alimentos fuente de calcio también podría reducir los niveles de marcadores de recambio óseo.

La deficiencia de vitamina D puede condicionar también falla o respuesta inadecuada en tratamiento farmacológico contra la osteoporosis. Algunos estudios ya están valorando la asociación entre la deficiencia de vitamina D, las fracturas por estrés y la osteoartritis.

Por ello, es importante seguir las recomendaciones de los especialistas sobre los nutrientes que se requieren de acuerdo con la edad, género y necesidades fisiológicas específicas de cada individuo.  En este sentido se garantiza lo que el organismo necesita y dependerá no solo de la cantidad sino de la calidad del nutriente que se ingiere.

Los momentos clave donde hay mayor necesidad de calcio son los primeros años de vida, seguida de la pubertad y la vejez.

Es importante mencionar que cuando la ingesta de calcio disminuye el organismo utiliza el calcio óseo para mantener las concentraciones plasmáticas necesarias para su correcto funcionamiento, lo que disminuye a su vez la densidad mineral ósea y debilita los huesos, siendo más susceptibles a sufrir fracturas.

En el año 2016, la Fundación Nacional de Osteoporosis de Estados Unidos realizó una revisión sistemática sobre los predictores de la masa ósea máxima, la cual   muestra fuerte evidencia sobre la relación entre la ingesta total de calcio y la masa ósea y destaca la relación entre esta y la ingesta de lácteos como principal fuente de calcio.