19. sep., 2022

Cada minuto mueren 36 personas por enfermedades cardiovasculares en el mundo

  • La vacuna contra la influenza reduce el riesgo de muerte en pacientes que han tenido infarto de corazón o tienen alto riesgo coronario. [1]
  • En el marco del día mundial del corazón, Sanofi avanza en la campaña “Queremos que el corazón de Panamá siga latiendo”, con la que se busca hacer pedagogía sobre los hábitos saludables para evitar factores de riesgo que generen enfermedades cardiovasculares.

Durante el 2019, de acuerdo con el Departamento de Salud y Atención Integral a la Población de la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Salud se presentaron en Panamá, 3290 defunciones por causa de enfermedades cardiovasculares, lo que quiere decir que, en promedio, 9 personas mueren cada día por esta causa en el país[2].

“La enfermedad cardiovascular (ECV), que afecta el corazón o los vasos sanguíneos, sigue siendo la primera causa de muerte en el mundo,[3] un panorama que es desalentador debido a que podría prevenirse o controlarse, evitando el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo, entre otros factores de riesgo”, explicó el Dr. Rony Calderón, Gerente Médico de Sanofi.

Precisamente, de acuerdo con la Federación Mundial del Corazón, las ECV causan más de 18.6 millones de muertes al año, es decir, 2.153 cada hora o sea 36 por minuto; de estas, el 85 % se debe a enfermedades coronarias y cerebrovasculares que afectan, principalmente, a países de ingresos bajos y medianos.[4] Así mismo, según la OMS, las ECV representan el 31 % de todas las defunciones registradas en el mundo. [5

“Queremos que el corazón de Panamá siga latiendo”

A propósito del día mundial del corazón, Sanofi, la empresa farmacéutica con una amplia trayectoria en descubrimientos científicos revolucionarios centrados en los pacientes y sus familias, avanza en la campaña “Queremos que el corazón de Panamá  siga latiendo”, con el propósito de generar conciencia sobre la importancia de prevenir los factores que desencadenan en la enfermedad cardiovascular, como por ejemplo los altos niveles de colesterol, una diabetes mal tratada, el tabaquismo, la falta de actividad física, entre otros.

“Es una enfermedad no transmisible que se deriva de hábitos poco saludables, por eso buscamos aunar esfuerzos con distintos sectores para hacer realidad lo que buscamos, es decir, revertir el curso de esta enfermedad crónica en el país, necesitamos superar las brechas en el control del colesterol, fomentar la necesidad de hacer deporte, buscar que haya dietas más equilibradas y saludables”, recalcó el Dr. Calderón.

Con respecto a dichos factores, se estima que el colesterol elevado causa 2.6 millones de muertes, producto del ensanchamiento de las arterias y el bloqueo del flujo sanguíneo, que desencadena en afectaciones cardiacas y de otro tipo[6].

La hipertensión, o presión arterial alta, también es una amenaza directa para el corazón, se le conoce como la enfermedad silenciosa porque el 46 % de la población, es decir, en promedio, una de cada dos personas que la padecen, no tiene conocimiento de su diagnóstico[7]. La falta de información acelera una muerte cardiovascular prematura, es decir, en edades tempranas se podría desarrollar infarto de miocardio, derrame cerebral, entre otras complicaciones.

“Esta patología va afectando órgano tras órgano sin que lo notemos. Cuando impacta al corazón ocasiona insuficiencia cardiaca, infarto, arritmias; en el caso del cerebro, hace que las arterias se obstruyan o estallen, produciendo discapacidades, disfunción eréctil, ceguera y, en el peor de los casos, la muerte. El paciente hipertenso debe acudir de manera periódica al médico y tomar los medicamentos de forma oportuna y sin interrupción”, explicó Calderón.

En ese sentido, en el marco de esta campaña, la especialista brinda cuatro recomendaciones que podrían evitar al menos el 80 % de las muertes prematuras por enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares[8], enfocadas en mantener una buena salud:

  1. Mantener una dieta balanceada:  Incluir los diferentes tipos de alimentos (proteínas, grasas y carbohidratos) y que, además, sean ricos en vitaminas y minerales, como las frutas y los vegetales. Asimismo, evitar el consumo de bebidas azucaradas como gaseosas, jugos artificiales y alcohol.
  2. Evitar el sedentarismo: Realizar actividad física por lo menos 30 minutos al día, cinco veces a la semana. Jugar, caminar, subir escaleras, bailar, ¡todo cuenta!
  3. Eliminar el consumo de tabaco: Luego de cinco años de dejar de fumar, el riesgo de enfermedad coronaria se reduce un 39%; mientras que, a 15 años, el peligro de padecer de una ECV es similar al de una persona no fumadora.[9]
  4. Combatir el estrés. Con un buen balance vida laboral/vida personal, ejercicio, mindfulness.

Además de los cuidados preventivos, el experto resalta la importancia de reconocer los signos de alerta, “es importante identificar señales como la pérdida del conocimiento, sudoración fría, debilidad o fatiga, adormecimiento u hormigueo en los brazos, dificultad para respirar, dolor en el pecho, maxilar inferior, hombro, entre otros. De esta manera, será posible acudir al médico y recibir diagnóstico y tratamiento oportuno y así evitar complicaciones”, agrega.

Vacunarse contra la influenza, otra recomendación

Estudios demuestran que una persona tiene 10 veces más riesgo de tener un infarto agudo del miocardio después de una semana posterior a una infección por influenza.[10]

Datos sólidos de ensayos clínicos aleatorios sugieren que las vacunas contra la influenza pueden reducir significativamente los resultados de enfermedades cardiovasculares graves. Los expertos estiman que la vacunación contra la influenza puede reducir el riesgo de ataques cardíacos provocados por la influenza hasta en un 45% que se encuentra en un rango similar al de otras intervenciones destinadas a prevenir los ataques cardíacos como abandono del hábito de fumar, estatinas.[11]

En 2021, un estudio presentado en el Congreso Europeo de la Sociedad de Cardiología concluyó que la vacuna contra la influenza reduce el riesgo de muerte en pacientes que han tenido infarto de corazón o tienen alto riesgo coronario. [12]

La evidencia mostró que más personas mueren por causas cardiovasculares durante epidemias de influenza que en periodos no epidémicos. Y aunque la vacuna contra la influenza se recomienda en pacientes con enfermedad cardíaca, no es parte del control habitual de quienes han tenido un infarto al corazón.

“Por estas razones es claro que todos los pacientes con enfermedades cardiovasculares como: hipertensión, isquemia cerebral, infarto al corazón, angina de pecho, insuficiencia cardiaca, además de llevar un control periódico, mantener la presión en metas, deben recibir la vacuna contra la influenza”, concluyó la Dra. Ofelina Vergara, Gerente Médico de Influenza de Sanofi.