29. oct., 2015

Mis años en la escuela

El 27 de octubre fue el día del estudiante y recordé tantas cosas y una de ellas fue cuando me gradué de sexto grado y de secundaria, uf que logro la verdad.

Mi primaria la hice en la Escuela Belisario Porras, vivía cerca y esa fue una de las razones por las que estuve allí desde kínder, porque recuerdo que el maternal lo hice en una escuelita en Panamá Viejo, pero recuerdo como si fuera ayer a mi primera maestra de kínder Jacinta, su cabello pintado de amarillo con raíces negras, era de cabello lacio y mis mejores recuerdos, como olvidar a la maestra Coralia Madrid, bonita esa época.

Debo confesar que nunca fui buena alumna, es que no me gustaba estudiar, yo era muy de improvisar y en la escuela tienes que aprenderte las cosas de memoria, me costaba muchísimo aprenderme una poesía, a mi dime un par de palabras y yo te armo todo un discurso y te hablo lo que quieras, pero no sirvo para memorizar, no me gusta aprenderme las cosas de memoria.

Siempre fui alumna de tres con algo pasaba raspando  no era una niña destacada, era muy hablantina, compinchosa y me la pasaba hablando en la clase, siempre me andaban los profesores regañando la maestra me decia "De León cállese" preste atención y así me fui casi toda la primaria, hoy todo eso me causa mucha risa.

Cuando iba para 5to grado mi hermana mayor se iba a cambiar a una escuela privada y bueno yo tenía que seguir sus pasos y allí fue donde decidieron matricularme en el Colegio María Inmaculada, cuando venía con 0 ingles la monjita decidió bajarme a 4to grado y la verdad eso me ayudó mucho porque iba a tener una mejor base del idioma y el cambio iba a ser muy drástico de una escuela oficial a particular, hice 4to, 5to y 6to grado en María Inmaculada y con mucho esfuerzo y peleando con las notas y las matemáticas y las ciencias me gradué de primaria.

Y venía lo bueno secundaria, uf lo que me esperaba piladera violenta justo ese primer año me tocó hacerlo en 1989 y la invasión me salvo porque me estaba yendo muy mal en matemáticas y geometría, así pase primer año, segundo año ni se diga cuando empecé a dar algebra quería morirme, esas ganas de ser doctora que nació en primaria (dije que quería ser ginecóloga jajajaja) al llegar a dar las materias fuertes ciencias y todo lo que tenía que ver con numero esas ganas se disiparon.

Segundo y tercer año que mal recuerdo jajaja a duras penas pasé a cuarto allí fue la peor etapa de mi vida que quisiera borrar, definitivamente que lo mío no eran ni los números, ni las ciencias ni llegue a aprenderme la tabla de elementos de química porque a mitad de cuarto año o me cambiaba de escuela o me quedaba de año, con tristeza un día que nunca olvidaré fui a buscar el boletín de segundo bimestre y mi situación académica era deprimente, mi mamá inteligentemente dijo te cambiamos de escuela o sino repites el año, me fui sin despedirme de nadie, así me fui de María Inmaculada.

Busque muchas escuelas, ninguna me acepto por tener malas calificaciones, un ángel de la guarda llamada Julita Botello me acepto, era la directora del Instituto Superior Psico Pedagógico ese plantel quedaba justo frente a la cabeza de Einstein en El Cangrejo y el uniforme era falda jeans y camisa blanca, sonaba divertido, estaba en otro colegio el tercero en mi vida (4to si contamos el maternal).

Al inicio cohibida total, el cambio de una escuela de mujeres a una escuela mixta fue drástico, pero lo supere me adapte rápido y les digo fui buena alumna me fue muy bien, no era cuadro de honor pero mis notas fueron muy buenas y hasta premio me dieron al graduarme, termine en quinto año en comercio español y hasta me gradué primero que mis compañeras del colegio anterior.

Mis años de escuela lo digo mil veces no fueron los mejores, (en María Inmaculada) hice buenas amistades en CMI y conservo muy pocas del Belisario Porras, del Psico Pedagógico solo una, pero no me gustaba estudiar, a mí me gusta improvisar, hablar analizar pero nada con los números, de la universidad ni les cuento fue la mejor excepto cuando di estadística descriptiva, sufrí un poco no tanto como en la escuela, al menos saque 79 eso es bueno para una estudiante pésima con los números.

Pero saben porque les escribo todo esto porque a mis 40 años contando desde que estaba en la escuela todo ha sido experiencia, el camino no fue fácil, sufrí Bullying de una docente de matemáticas y muchos otros en María Inmaculada y una de ciencias básicas me dijo que jamás  seria nadie en la vida, muchos no daban un real por mí, nadie creía en mí, muchos profesores me decían fracasada porque no ganaba 5 y siempre raspaba en ciertas materias el 3.0

Pero saben algo hoy me siento feliz, agradecida con Dios y con la vida, porque miro hacia atrás y todo ese sufrimiento hoy se traduce en alegría, felicidad, soy una mujer felizmente casada, profesional, exitosa porque yo si me quiero y creo en mí, tengo mi empresa, he llegado lejos a diferencia de muchas que vi y que ganaban 5.0 de arriba abajo, nunca olvidare a una compañera que era excelente, una vez me encontré con ella hace años en una farmacia, me pidió que si por favor escuchaba de alguna plaza de trabajo la llamará que estaba desempleada y que en la vida no le había ido bien nunca pensé verla así y he visto a muchas así perdidas.

La vida me enseño que no importa si eres el mejor o el peor de la clase, todo en esta vida es cuestión de actitud, lo que si les puedo asegurar es que si tuviera que repetir una etapa de mi vida les aseguro que no sería la época escolar y menos en María Inmaculada, creo que ese plantel me traumo jajajaja cuando tengo pesadillas es porque sueño que he vuelto a las aulas de clases, suena chistoso pero en serio esas son mis pesadillas soñar que vuelvo a la escuela.