15. nov., 2015

Del otro lado del mostrador

El 13 de noviembre se celebra el día del periodista, fue un viernes 13 diferente, desde hacía algunas semanas me había contactado una de las chicas encargada de la cuenta de McDonald’s y a pesar de no ser yo una cara famosa, y digo famosa porque no salgo en ningún medio de televisión que es el que te hace ser una persona conocida, soy embajadora de la marca McDonald’s y a todas sus actividades me llaman y en la medida que puedo asisto, y desde que me dijeron que le Mc Día feliz iba a ser el 13 de noviembre me dije espero poder ir porque precisamente ese día estaré en la clausura de un congreso de un cliente, pero bueno me dije Dios sabrá cómo surge todo.

Al ser el 13 de noviembre día del periodista quizás pude escribir en mi blog sobre todos los beneficios que me ha dejado ser periodista, conocer gente, entrevistar, momentos de hasta peligro pero nada comparado con ejercer una profesión que como bien digo no se gana pero se goza, hoy estas en un lugar de renombre e inaccesible para muchos y luego en una protesta muchas cosas que esta hermosa profesión te permite conocer.

Hoy estoy en otro ámbito en las relaciones públicas, en la promoción de eventos pero en resumidas cuentas es lo mismo porque tienes que redactar notas de prensa, tomar fotografías, manejarte con los medios y todo eso tiene ver con periodismo, el ser comunicadora social me permitido precisamente escribir este blog hoy, del otro lado del mostrador.

Pude ir al Mc Dia feliz, en El Dorado como me asignaron, me tocaba llegar a las 10 de la mañana y el turno era hasta la 1 de la tarde, pero llegue un poco tarde por un pequeño tranque vehicular en el camino que resultó ser un accidente de tráfico, pero bueno llegue me presente con las chicas organizadoras, me dieron mi tshirt mi gorra y a ser anfitriona del Mc Día feliz.

El reloj marcaba las 11:10am me dispuse a presentarme a los colaboradores del McDonald’s de El Dorado, mi trabajo era invitar a los clientes a comprar el Bic Mac o en todo caso el combo, les confieso no tuve que hacer mucho porque las personas ya venían listas con su pedido y muchos pedían su combo y compraban aparte el Bic Mac para cooperar con la buena causa, todas las ganancias del Bic Mac irían a la Casa Ronald McDonald que apoya a los familiares de los pequeños que tienen que venir a hacerse algún tratamiento médico, pero muchos por más que uno los animaba no querían y simplemente decían no gracias.

Estar del otro lado del mostrador me hizo cambiar el chip de cómo debemos ser con aquellos que nos atienden en un restaurante, yo era una colaboradora más, nadie que iba por su almuerzo preguntaba quien yo era, a las personas solo les interesa que los atendan y les den su orden, ponía mi bandeja el vaso encima buscaba las papas entregaba el emparedado, en su mayoría el Bic Mac, otros pollo y muy pocos algún otro emparedado.

Participar en este Mac día feliz me aterrizo, de todas las personas que atendí entre las 11 y las 2:30 de la tarde que me retire creo que solo unas 10 me dijeron gracias y me regalaron una sonrisa, de los otros 4 fueron groseros exigiendo su comida y el resto normal desinteresados simplemente denme lo mío y me voy, otros que si faltaba afuera la salsa de tomate, tienen mayonesa? facilítame una cuchara, cámbieme las papitas están frías entre otras cosas.

Aprendí a respetar a esos chicos que nos atienden,  aquel que prepara los alimentos tiene una fuerte presión, las personas quieren su  comida es que ya, debes ser en servir las papitas rápido y no debe tocarse ni una por accidente con las manos, si eso pasa hay que desecharlas, las órdenes para llevar se debe poner en la bolsa sin olvido la servilleta, la salsa de tomate y bien cerrado el emparedado las papas arriba y cerrada la bolsa, si son dos o más vasos a llevar se le debe dar el portavasos y el vaso es más grande, poner el papel promocional en la bandeja si es la orden para comer en el restaurante y super importante verificar antes de retirarse si su orden está completa.

En casi 4 horas no me dio chance de hacer más nada que atender la orden de los clientes y eso que ni se me ocurrió estar en la caja, fue una jornada intensa, me dolían los piernas de tanto tiempo de pie moviéndome del mostrador al área de las papas (y eso que los chicos me apoyaban) a buscar el portavasos en la ventanilla de las gaseosas del auto rápido y muchas cosas más.

Aunque parezca sencillo mis respetos y admiración a todos los colaboradores de la cadena de restaurantes McDonald’s, gracias a todo ese equipo que me invito a participar de este día, a vivir esa experiencia, a partir de ese momento cambie mi chip aunque yo nunca he sido grosera ni impaciente cuando voy a un restaurante de comida rápida, ahora menos  se me ocurrirá hacerles una grosería si algo no me gusta se los hare saber de buena manera porque en esta oportunidad me toco aprender una lección no es lo mismo estar al frente que detrás del mostrador.