8. oct., 2016

Caras vemos corazones no sabemos

Hace unos días  conversaba con un buen amigo de sus planes de emprender y echar pa lante y abrir su empresa y me  comentaba que quería  dedicarse a ser coach que veía que estaba de moda y la gente andaba en esa onda y por aquí por allá, le dije tienes que estar claro en que no necesariamente lo que todo mundo haga o todo mundo vaya en esa onda es que es lo que debes hacer.

Le hable de una experiencia de una persona que conocía que vivía de eso a pesar de tener un trabajo estable y se dedicaba a la contabilidad y que había  tenido la oportunidad de hasta recomendar a unos conocidos sobre lo bien que hacía el taller.

Cuando esta persona me pelo los ojos me dijo aguanta esta señora muy bonita renombrada y casada y con hijos la excelente contadora del banco x,  le dije si esa misma, casi me caigo  de la silla cuando me dijo esa mujer destruyo una familia, anduvo con mi hermano quedo embarazada de otro hombre que no fue mi hermano y le metió ese hijo a mi hermano la suerte es que mi hermano abrió los ojos y la verdad pudimos ver a tiempo la clase de persona que era.

Allí  me contó en detalles muchas cosas que desconocía y que esa persona pintó una vez su hermosa escena familiar y su vida de paz y armonía, me dijo que de voz de una mujer humilde que trabajo con ella le hizo  la vida cuadritos por el simple hecho de ser de tez negra, otras historias de terror que la verdad quede asombrada, no podía creer que una persona tan destacada que se vende como un ser espiritual, de amor, de lucha, de paz de tolerancia y ganas de vivir fuera de ese mundo de “coach” todo lo contrario. 

No podré  nunca entender cómo podemos ser doble cara, aparentar ser seres celestiales que irradian paz, amor, control y aconsejar a otros a llevar una vida plena y armoniosa cuando en su otra vida (digo otra porque engañan aparentando ser bonachones y hermosos) y en realidad son seres despreciables, orgullosos, vanidosos y de oscuridad en su alma.

Dios me libre de caer nuevamente ante los consejos de estas personas que lo que hacen es confundir a las personas, me imagino todos aquellos que creen ciegamente en todo lo que dice y que piensan que su vida es hermosa, una persona debe ser auténtica caigas bien o caigas mal, lamentablemente estamos ante una sociedad que te obliga a ser hipócrita en algunas ocasiones, con esto no digo que estoy justificando lo que me dijo esta persona de la señora sino que en algún  momento toca ser hipócrita de sonreír a esa persona que te ha tratado de la patada en una entidad pero tienes que hacer ese trámite urgente, creo que no sería ser hipócrita sino educada y no caer al nivel de muchos de antipatía.

Pero me da lástima porque esa señora pinta otro panorama a los demás y respeto su vida pero de allí  a pregonar e impartir un taller o dar charlas magistrales de amor al prójimo y ni siquiera eres capaz de amar a tú  marido pero si  pregonar una familia feliz no me parece, con la disculpa de muchos prefiero caer mal por ser sincera a caer bien por fingir alguien que no soy en realidad.