10. mar., 2017

Cuando una mascota te cambia la vida

En mayo en este año cumpliremos mi esposo y yo un año de tener una mascota que llegó a nuestro hogar de manera inesperada, les cuento como inicio todo el asunto.

Un día cualquiera de mayo 2016 mi esposo abre la puerta para sacar la basura y ve debajo del auto junto a un pañal y algo de basura con carita de asustada a una perrita y me dice -mi amor mira, no les puedo explicar mi cara de susto y me dije -Dios y esta pequeña de donde salió a quien se le escapo? yo tenía que salir y mi esposo se quedó cuidándola porque justo ese día estaba de día compensatorio así que podía cuidarla, le fui a comprar un paquete de bolitas al chino, se quedó en casa  le dimos agua, estaba muy flaquita tenía una patita lastimada y cojeaba, me fui a hacer mi diligencia y mi esposo se quedó a cuidarla, me comentó que ese día le dio un buen baño y que todo el paquete de bolitas se lo comió, estaba hambrienta la pobre.

La cuidamos y esa noche la paso con nosotros; dos días después la llevamos a la veterinaria fue un trauma subirla al auto y luego en el camino, la pobre vomito dentro  del auto, se hizo popo y estaba mareada, pero logramos llegar, después del susto solo tenía una patita lastimada pero estaba bien, calcularon que podía tener unos dos años, le mandaron medicamentos, aprovechamos y le dieron un buen baño.

La verdad que tanto mi esposo como yo teníamos muchos años sin mascota, yo casi más de 18 años y mi esposo igual, nos preguntábamos que hacer con ella no la íbamos a abandonar y decidimos cuidarla quizás hasta que apareciera su dueño, durmió las siguientes noches dentro de la casa pues es una perra muy educada, de repente la veíamos inquieta y nos percatamos que era  su manera de decirnos necesito salir a hacer mis necesidades, es muy muy  educada una vez se  orino dentro de la casa en la sala pero fue porque le llamamos la atención porque la muy bandida se quedó un día sola y asumimos que andaba aburrida y daño el cable del enchufe de la tableta de mi esposo Oscar, pero de allí más nunca, nosotros llegamos a pensar que podía tener menos de un año porque sus tetitas estaban aún pegaditas a su pancita y tenía una vulva muy pequeña, al mes de tenerla nos dimos cuenta que le había venido su primer periodo y al cuidarla definitivamente nos dimos cuenta que ella se estaba acostumbrando a nosotros y nosotros ya nos habíamos encariñado con ella.

Durante días y casi un mes estuvimos por la barriada buscando de quien era, pusimos en redes sociales las fotos y en toda la barriada volantes de ella y preguntamos a  ver si era de alguien, para resumir el cuento al no aparecer el dueño decidimos quedarnos con ella y darle hogar temporal, y ese hogar temporal ya va para un año en mayo y créanme que ya ella es parte de nosotros y estamos seguros que por algo Dios la puso en nuestro camino y ahora es la princesa de la casa.

Nadie se imagina lo que puede cambiarle la vida a una persona el tener una mascota, a nosotros nos llegó nuestra Duna (así decidimos ponerle) ella esta super consentida es nuestra princesa, la amamos con locura y si antes teníamos en nuestras redes sociales fotos de nosotros ahora ella es la modelo de la casa pues con cada locura le tomamos fotos, ella no se imagina cuanto la amamos, a veces me pregunto cómo una persona puede maltratar a un animal, como no darles amor si ellos nos reciben con amor aunque salgamos 5 minutos, ella es nuestro mundo y nosotros somos el mundo para ella.

Definitivamente que nuestra mascota nos ha cambiado la vida, el modo de ver la vida es totalmente diferente, nosotros la cuidamos, la llevamos a su control de vacunas, su baño y gracias a Dios encontramos la mejor veterinaria cerca de nuestra casa llamada Fénix y me atrevo a asegurar que es la consentida de todos allí, le tenemos su comida al día, su agua y eso es amor verdadero y dígame si a usted su mascota no le ha cambiado la vida y la ama con locura,? si es así bienvenido al club.