31. mar., 2017

La paz y tranquilidad que no paga ni el mejor salario del mundo

Cuando eres independiente y trabajas para ti siempre habrá alguien que te pregunte oye y como haces para pagar tus cuentas? como vives?  Es difícil? la mayoría te mira con cara de terror y pocos te felicitan, algunos quisieran hacerlo pero por múltiples compromisos no pueden, igual siempre respeto al que decide trabajar para alguien porque no todos nacieron para ser independientes.

Pues claro que trabajo y hasta más que aquel que tiene un horario fijo, el detalle es que me programo, me organizo y utilizo la agenda para llevar un control de lo que tengo que hacer cada día, a veces me pregunto porque las personas miran de manera extraña a los que no trabajan para nadie o han tomado la decisión de emprender, la verdad no lo sé, solo sé que la paz y tranquilidad que uno vive al ser su propio jefe no lo paga ni el mejor salario del mundo.

Por lo general es muy difícil que acepte hacer algún trabajo fin de semana porque es la única oportunidad que tengo para estar totalmente dedicada a mi esposo a mi mascota y a mi hogar como me gusta al 100%, pero si tengo que hacerlo lo hago pero lo evito a toda costa.

Aquellos que logran alcanzar ser independientes es muy difícil que vuelvan a tomar un trabajo “normal” , y digo normal a tener un horario fijo con jefe, y si se hace es porque quizás la necesidad apremie; cuando me toca asesorar a aquellos que fueron en su momento independientes y tienen por fuerza que volver a trabajar en alguna empresa o institución lo  mejor es que lo hagan a manera de asesoría y que pongan sus condiciones.

Por lo menos en mi caso hay días en donde estoy haciendo mil cosas a la vez, lavando, limpiando, atendiendo la computadora, haciendo llamadas desde mi celular, actualizando las redes sociales de mi empresa y escribiendo y ordenando lo que toque en la semana y les aseguro que el tiempo si alcanza porque siempre me organizo.

Por lo menos hoy lunes que decidí escribir para el blog del viernes, estoy reservando medios para un cliente, escribiendo en la agenda lo que tengo pendiente para hoy y enviando mensajes de WhatsApp para que alguien recuerde ir a un evento que tengo la otra semana, pero sin dejar de atender mi hogar, hoy tocaba lavar porque llovió el fin de semana y la cesta estaba al tope, aprovecho ahora salir a hacer supermercado y en la tarde cocinar para mi esposo porque lo más importante es que lleve comida fresca  de casa para que no agarre ningún virus estomacal por comer en la calle, y aunque me encargue de cada detalle del hogar no puedo restarle merito porque cuando está en casa definitivamente él apoya en todo sin molestarse.

Cuando conversamos le digo -no sé cómo haría si tuviera un trabajo con horario fijo, mi vida sería un caos, por eso doy gracias a Dios cada día por  hace siete años haber tomado la difícil decisión de ser independiente.

El secreto de la independencia es ser organizado y responsable, todo lo manejo digital porque evito lo posible salir de casa (la oficina la manejo desde allí), sino tengo nada urgente que hacer en la ciudad (vivo en el Sector Oeste a unos 30 minutos del centro) no me muevo, y si lo hago es por la cobertura de algún evento o recorrido de medios con clientes, pero por lo general todo lo manejo a través de mi oficina virtual mi celular, mis redes sociales y reuniones por Skype;  soy de las que cree fielmente que algunas empresas deberían ofrecer a aquellos que su trabajo lo amerité trabajar desde casa, quizás se vea como que no producirá lo suficiente, pero les aseguro que uno trabaja mucho más y mejor.

Si tiene pensado independizarse y ser su propio jefe anímese arriésguese, analice todas las ventajas y desventajas, no es fácil pero no imposible, lo rico es que usted manejará su tiempo y si se organiza créame no se arrepentirá.