7. abr., 2017

Que nadie me diga que en su vida ha sufrido de depresión

Tenía mi escrito listo para hoy pero preferí  escribir de salud, porque hoy 7 de abril se celebra  el Día Mundial de la Salud y este año el lema es La Depresión.

Tome textual el párrafo que habla en la página web de la Organización Mundial de la Salud  sobre el tema y dice así “El Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril de cada año para conmemorar el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud, nos ofrece una oportunidad única para movilizar la acción en torno a un tema de salud específico que preocupe a las personas de todo el mundo, el tema de nuestra campaña para el Día Mundial de la Salud de 2017 es la depresión”.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud más de 300 millones de personas en el mundo sufren de depresión, según la revista Mental Health America la depresión es una enfermedad grave y común que afecta física y mentalmente el  modo de sentir y de pensar de una persona, su síntomas pueden provocar  desear estar lejos de la familia, amistades, trabajo y si ocurre en casos de menores no asistir al colegio, esto unido a la falta de apetito, interés por nada ni siquiera salir de casa, encerrarse y desconectarse del mundo exterior.

Estudios también realizados por  OMS (Organización Mundial de la Salud) en  casos extremos el peor escenario es que una persona deprimida puede llegar al suicidio, cada año se suicidan aproximadamente unas 800 mil personas en el mundo y es la segunda causa de muerte en el grupo de edades que oscilan entre los 15 a 29 años, sin descartar que puede darse en edades más adultas, pero en baja escala.

No me va a decir usted que en su vida ha sufrido de depresión, yo no niego en muchas ocasiones he sufrido depresión severa y sobre todo en mi adolescencia en donde sufrí hasta el rechazo de muchas personas, amigos, profesores, conocidos y hasta de los chicos por no ser el estereotipo que te pinta la sociedad doble moral “delgada, alta, guapa, inteligente” y muchas otras cosas que hasta en no una sino varias veces intente suicidarme, y no lo niego porque fue una etapa oscura de mi vida donde fui al psiquiatra y créanme el único médico que me ayudo en esa época fue Dios, empecé a ir a misa todos los días, a rezar el rosario y eso me ayudó muchísimo y hoy día cuando me empiezo a poner triste o me siento deprimida opto por rezar mucho más de lo que lo hago a diario, rezo el rosario que me alivia o voy a correr, hacer cualquier tipo de ejercicio, refugiarme en la lectura me hace sentirme mejor, claro ahora la compañía de mi mascota es maravilloso, con sus locuras y cosas uno se siente alegre porque hasta puedes conversar con ella aunque piensen que uno anda  tostado.

 Cuento mi experiencia y no me da pena porque no estamos exceptos de sufrir en algún momento de depresión, es triste ver que muchas personas creen que el que sufre de depresión es una persona loca, todos la hemos padecido, bien sea por dificultades laborales, problemas económicos, situaciones familiares y muchos otros factores que merecen ayuda médica cuando los casos llevan al extremo.

Yo no soy experta en el tema ni soy especialista en medicina para decir sobre que puede hacer una persona que pasa por un cuadro de depresión, lo único que pudiera aportar a través de mis escritos como persona, lo que hago cuando siento que una persona pasa por un cuadro de depresión intento animarle, estar pendiente, llamarle y  ofrecer ayuda  a quien vea que la necesita, crea en el Dios que usted crea búsquelo y péguese a él, sino cree en Dios pero cree en algo sea su espíritu, sol, astros, estrella, física o lo que sea lo importante es buscar ayuda, hable con una persona de confianza, un sacerdote, un pastor, un asesor, a veces somos tercos y testarudos y no nos dejamos orientar, es vital hablar con alguien, según estudios cuando una persona esta triste lo mejor es salir a dar un paseo, hacer ejercicio, despejar la mente, llamar a alguien para desahogarse y hasta comerse un chocolate oscuro (porque los hay blancos) la ayuda se importante y vital.

Si siente que no puede más, pues conversé con un experto, quien ha dicho que la persona que visita a un psicólogo o a un especialista en psiquiatría es porque está demente, los psicólogos y psiquiatras son las personas idóneas para tratar la condición de una persona depresiva y evaluar si necesita un tratamiento, y si se lo mandan pues sígalo al pie de la letra, no sea necio y disfrute en la medida lo que pueda, la vida es una y estamos de paso como para no buscar ayuda si la necesitamos en algún momento por cederle paso al orgullo.