5. may., 2020

PRODUCTOS DE CONTRABANDO ELEVANDO EL RIESGO DE COVID-19 EN PANAMÁ

-La Alianza contra el Comercio Ilícito, capítulo de Panamá, advierte a la población panameña que debe estar atenta ante la amenaza que representan para la salud los productos de contrabando y falsificados, debido al incumplimiento de regulaciones sanitarias

-El contrabando y falsificación de productos no puede justificarse como una forma de supervivencia económica de los sectores más vulnerables en este momento de pandemia, hay que hacerle frente porque compromete a la salud

 La Alianza contra el Comercio Ilícito, capítulo de Panamá, advierte a la población panameña que esté muy atenta ante la amenaza que representa en tiempos de COVID-19, el consumo y uso de productos falsificados y comercializados ilegalmente bajo la figura del contrabando, ya que estos no solo incumplen  con las regulaciones sanitarias que exigen las autoridades competentes, sino que además, violan todos los controles existentes en el país y afectan los pocos ingresos legales que pudieran ingresar al fisco panameño y a las empresas legalmente constituidas y que operan  legalmente en nuestro país.

“Hoy, más que nunca, la salud de la población se encuentra en riesgo y es responsabilidad de todos salvaguardarla. Es fundamental que las autoridades competentes continúen trabajando de la forma mancomunada, como lo han estado haciendo, especialmente las autoridades de Aduanas, en la lucha contra el contrabando y el comercio ilícito. 

Necesitamos que todos los estamentos legales se comprometan y se aseguren de verificar los contenidos de los productos, el origen de estos, la forma en que han sido introducidos en el país o cómo son ofrecidos en venta. 

Las autoridades de salud y los estamentos de seguridad deben verificar, hoy más que nunca, en los productos que sean incautados, que los ingredientes utilizados y el empaque de los mismos, no sean ofrecidos en venta ni adquiridos en Panama careciendo del debido análisis, inspección, verificación y controles sanitarios. 

Es una realidad mundial de la cual Panamá no escapa, que a raíz de esta lamentable pandemia que sufrimos en el mundo, han aumentado los productos falsificados y de contrabando”, advirtió Marissa Lasso de la Vega, vocera de la Alianza contra el Comercio Ilícito, capítulo de Panamá.

Es sumamente importante que las autoridades panameñas, los ciudadanos y todos los residentes en Panamá estén comprometidos con la lucha contra el contrabando y la falsificación.  Los consumidores deben abstenerse de adquirir productos que no son ofrecidos en venta en los establecimientos legalmente constituidos y que se ofrezca a precios inferiores a los del mercado usual. 

Hay productos que afectan directamente la salud como por ejemplo: “mascarillas, termómetros, guantes o gel alcoholado”; “bebidas alcohólicas” y “cigarrillos”, entre otros productos, cuyo comercio ilícito representa en estos momentos un grave problema que potencia los riesgos de la salud, debido a que estos no siguen los estándares de producción exigidos en la industria legal, al no contar con insumos regulados, ni contemplar los controles sanitarios necesarios para la fabricación del producto que garantice su calidad y la seguridad de sus consumidores. Estos tipos de productos generalmente provienen de lugares, como India, Turquía, Vietnam y China, donde como hemos visto existe un alto brote de COVID-19; por lo que “la población debe aumentar el control de los productos que consume, como parte de las medidas preventivas ante la pandemia”, agregó Lasso de la Vega.

Nuestra recomendación en este momento no es solo para que la población esté más vigilante y se abstenga de adquirir productos de dudosa procedencia, sino que también, las autoridades se aseguren de continuar efectuando las retenciones, verificaciones y se impongan las sanciones correspondientes para evitar que este tipo de productos llegue a las manos de ciudadanos o residentes en Panamá.

La Alianza contra el Comercio Ilícito recomienda prestar atención cuando compran un producto, a aspectos clave como los siguientes:

  • Los precios de los productos difícilmente varían abruptamente, por lo que encontrar precios considerablemente menores a los acostumbrados es una señal de alerta.
  • Los productos ilícitos más frecuentes en este momento son licores, cigarrillos, mascarillas, ventiladores o respiradores, alcohol, gel alcoholado, guantes.
  • En el caso de los cigarrillos, las cajetillas deben contar con las cláusulas de advertencia que establece el Ministerio de Salud y no pueden venderse cigarrillos por unidad.
  • No adquirir ventiladores o respiradores, ni equipos médicos, que no cuenten con garantía de fábrica y siempre deben estar correctamente embalados.
  • Según la recomendación de las autoridades, no se deben comprar ventiladores, respiradores, medicamentos, desinfectantes, mascarillas, termómetros, guantes, gel alcoholado, ni cigarrillos en lugares no autorizados, ya que estos productos pueden estar contaminados de COVID19 durante su proceso de fabricación, pueden ser falsos o haber sido etiquetados o empaquetados incorrectamente. 
  • Los guantes se deben adquirir en cajas cerradas y no en forma individual.
  • Se debe investigar el origen, fábrica, importador, distribuidor del producto que se pretende adquirir.
  • Tener mucho cuidado con páginas web ilegales, redes sociales y otras formas de ventas online a través de las cuales se ofrecen “mascarillas, termómetros, guantes o gel alcoholado; “desinfectantes”; bebidas alcohólicas” y “cigarrillos”.   
  • En este momento, está prohibida la venta de bebidas alcohólicas por lo que su adquisición por cualquier medio es ilegal.

La Alianza contra el Comercio Ilícito sostiene que tanto el contrabando como la falsificación no puede pasar desapercibido y de ningún modo debe darse la espalda al problema, justificándolo como una forma de supervivencia para ciertos sectores vulnerables del país con escasos recursos económicos, y más en estos momentos de pandemia, pasando por alto la vinculación del comercio ilícito con grupos criminales y la falta de controles sanitarios que pueden poner en mayor riesgo la salud en nuestro país.