23. jun., 2020

El éxito de un Plan de Reconstrucción Económica post covid-19

Especialista en riesgo propone usar los flujos futuros de los dividendos del Canal de Panamá para reconstruir la economía

  • El CEO de la calificadora de riesgo EB RATINGS,Ernesto Bazán, asegura que el éxito de un Plan de Reconstrucción Económica, como consecuencia de la pandemia, depende de dos factores principales: la rapidez con la que se reacciona y la magnitud cuantitativa del programa. “El momento es ahora”, advierte.
  • Los mecanismos a través de los cuales se implementaría la reconstrucción económica serían tres: inversión pública en infraestructura, préstamos al sector de bienes y servicios y un fondo de estabilización del sistema bancario.

La pandemia del Covid-19 ha traído al mundo entero impactos de alta severidad en la vida, salud y por supuesto en las finanzas. Nuestro país no escapa a esta realidad y necesitará, lo antes posible, de un Plan de Reconstrucción de su economía. Un plan que, a la fecha, no ha sido presentado por el Gobierno Nacional pero que debe ser implementado con celeridad.

Panamá no cuenta con un Banco Central para emitir dinero e inyectarlo a la economía, por lo que sus posibilidades de canalizar masa monetaria al sistema financiero para que llegue al sector real (empresas y familias), están limitadas a recursos provenientes de endeudamiento público.

Lamentablemente la llegada de la pandemia encuentra a Panamá en un contexto fiscal de déficit estructural por encima del tope establecido en la Ley de Responsabilidad Fiscal (2%), habiendo sido necesario que a finales del 2019 se solicite una excepción al cumplimiento de la Ley. Además, dos de las tres calificadoras de riesgo internacionales han asignado perspectivas negativas a la calificación soberana de Panamá, lo que indica que lo más probable es que a futuro ella desmejore. El déficit fiscal y las perspectivas de mayor endeudamiento público serían las razones que llevarían a la decisión.

Dicho contexto limita también las posibilidades de acción que podría tener la política económica. Ante un impacto tan severo en el PIB (20.8% del mismo representa aproximadamente 13.7 mil millones de dólares) se requiere una respuesta extraordinaria.

Por lo anterior, Ernesto Bazán, CEO de la calificadora de riesgo EB RATINGS, seguro de que un Plan de Reconstrucción con iniciativa estatal necesita un presupuesto, propone que una buena alternativa de financiamiento sería a través de los flujos futuros que obtendría el Tesoro Nacional provenientes de los dividendos del Canal de Panamá.

“Si dichos flujos se ceden a un fideicomiso y éste emite una deuda, se podrían recaudar 50 mil millones de dólares si los bonos se emiten a 20 años o aproximadamente 90 mil millones de dólares si se emiten a 30 años.

Es importante resaltar que no se estaría cediendo flujos del Canal de Panamá, sino flujos futuros del Tesoro Nacional”, resaltó Bazán.

Por otro lado, dijo, es posible que los dividendos puedan estar sujetos a volatilidades por variaciones en los ingresos de los peajes, y también por requerimiento de flujos de inversiones por parte del Canal de Panamá. Para cubrir dicho riesgo, la estructura de endeudamiento puede contar con una cuenta de reserva (de liquidez) que le permitiría cubrir eventuales desfases de flujos que estarían destinados al servicio de deuda. También podría cubrirse con una póliza de seguros o una combinación de ambas opciones.

Los Canales de Transmisión

Los mecanismos a través de los cuales se implementaría la reconstrucción económica serían tres:

1)    Inversión pública en infraestructura.

Esto incluye la construcción de obras públicas como carreteras, puentes, veredas, hospitales, escuelas, mercados y todo lo que requiere infraestructura al servicio de la ciudadanía. Desde esta vía las inversiones en obras y megaobras serían un importante generador de empleo. Incluso, en un contexto de Asociaciones Público-Privadas, el Estado panameño puede tener un rol inversionista y aprovechar el know-how del sector privado.

2)    Préstamos al sector de bienes y servicios.

Parte de los fondos se puede destinar al sector privado para que profesionales independientes, así como micro, pequeñas, medianas y grandes empresas puedan usar estos fondos para el capital de trabajo que requieren y también para hacer inversiones. Estos serían préstamos de muy largo plazo, con fondeo estatal de “segundo piso” a tasa preferencial (cercana o igual a cero), evaluación e intermediación privada (bancos, financieras y cooperativas) y recaudación de la misma entidad otorgante. Los fondos también podrían incluir un subprograma especial de recréditos a las personas naturales para mayores fondos de financiamiento con garantía hipotecaria, o fondos que puedan ser usados para mayores plazos créditicios a personas físicas (ello permitiría reducir o mantener las cuotas mensuales con mayor financiamiento).

En general, el objetivo sería “inyectar” fondos líquidos a las empresas y familias. Dichos fondos terminarán en inversión o consumo y serán un impulso adicional en la reconstrucción.

3)    Fondo de Estabilización del Sistema Bancario.

 Toda economía exitosa tiene un sistema bancario sólido. Por ello, también sería importante que el fondo destine parte de sus recursos a proteger la estabilidad del sistema bancario. Debe tenerse en cuenta que en un banco los depósitos o aportes del público suelen ser 10 veces los fondos de los accionistas. En tal sentido, al proteger a un banco se protege principalmente a los depositantes. Así, el fondo permitiría atender requerimientos de liquidez o solvencia de entidades bancarias, que podrían presentarse como consecuencia de los casos de interrupción parcial en la cadena de pagos como producto del desempleo y la recesión económica. En ese contexto, los bancos podrán contar con recursos suficientes para atender el flujo habitual de sus operaciones y las capacidades requeridas para aportar a la actividad de intermediación financiera.

Vale destacar que el pasado mes de enero de 2020, en un evento denominado BANCAForo, Bazán anticipó a sus clientes que este año la economía internacional se afectaría por el Coronavirus y alertó todo lo que está ocurriendo. Hoy advierte que el éxito de un Plan de Reconstrucción Económica depende de dos factores principales: la rapidez con la que se reacciona y la magnitud cuantitativa del programa, “el momento es ahora”, asegura.