31. jul., 2020

Dos madres solteras e hijos que viven entre cañazas en Barú contarán con nuevos hogares

Dos familias de Chiriquí que habitan en extrema pobreza en una sola casa y cuyas vidas fueron marcadas por el deceso de un niño de un año por desnutrición severa, verán cambiadas sus vidas próximamente cuando reciban sus nuevos hogares que construye el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot)

Las obras se edifican con prioridad debido al estado de vulnerabilidad en que viven en estos momentos estas dos hermanas, sin el apoyo de sus cónyuges, que ocupan una residencia improvisada con cañazas, madera, pencas, hojas de zinc en malas condiciones y piso de tierra en la comunidad de Majagual, en el corregimiento de Baco, en el distrito de Barú.

María Sánchez Santos, de 21 años y sus dos hijas de 4 y 7 años, es una de las captadas y beneficiadas. Esta joven madre perdió a un tercer hijo, un pequeño de un año por desnutrición severa el año pasado. Igualmente, Lorena Morales Santos, de 30 años, tiene cuatro hijos, de los cuales dos son niñas de uno y 11 años, mientras los otros varones cuentan con 5 y 8 años.  

Doris Atencio, directora provincial del Miviot en Chiriquí, informó que a través de la Dirección Nacional de Coordinación de Proyectos y Asuntos Comunitarios (Conapro) se avanza a buen ritmo en la edificación de las dos soluciones habitacionales, que cuentan con el apoyo del ministro Rogelio Paredes, por lo que se espera que en las próximas tres semanas se puedan concluir los trabajos.

La entidad mantiene dos cuadrillas de forma permanente en Barú, para avanzar con la construcción de las viviendas, después que las autoridades locales lograran que el terreno le fuera donado a las familias, quienes habían invadido el lugar y se cumpliera con los aspectos técnicos de suelo sugerido por el departamento de Mejoramiento Habitacional.

Las residencias constarán de sala-comedor, cocina, dos habitaciones, un pequeño portal y lavandería, lo cual va a mejorar las condiciones de vida de las personas, captadas por las trabajadoras sociales en malas condiciones, en hacinamiento y en notables carencias.