25. sep., 2020

Panamá aboga por la solidaridad entre los gobiernos para beneficiar a la gente de mar

“Panamá, como primer registro de buques del mundo con más de 8 mil naves abanderadas, siente la responsabilidad de representar los intereses de la gente de mar, así como los armadores y operadores, quienes necesitan con urgencia la ayuda y la solidaridad del resto del mundo, por este motivo hacemos un llamado para que todos los Gobiernos actuemos de manera urgente y responsable, para permitir los cambios de tripulación”, indicó el Director General de la Gente de Mar (DGGM), de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), Capitán Juan Maltez durante el encuentro denominado “COVID-19 y cambios de tripulación marítima: Una crisis humanitaria, de seguridad y económica”.

Esta actividad se llevó a cabo de manera virtual como parte de la celebración del Día Marítimo Mundial, de la Organización Marítima Internacional (OMI) que en esta ocasión fue coordinado con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, en colaboración con la Cámara Naviera Internacional y la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte, durante la semana inaugural de alto nivel de la 75ª sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). 

El Ministro de Asuntos Marítimos, Arq. Noriel Araúz en el acto oficial comunico que el principal objetivo de participar, era el compartir con el mundo las experiencias adquiridas por la República de Panamá durante los últimos siete (7) meses con respecto a la crisis de los cambios de tripulación, desencadenada por la pandemia del coronavirus (COVID-19).

Panamá es consciente del gran valor que representan los marinos y de la encomiable misión que desempeñan para el mundo entero al mantener activa la cadena de suministro es por ello , que desde el inicio de esta crisis sanitaria, emitimos el Aviso de Marina Mercante 003, con la finalidad de regular de manera temporal la extensión de los acuerdos laborales para las tripulaciones ante los encierros globales, que obligaron a los marinos a permanecer abordo por más tiempo del estipulado y no poder desembarcar, estas extensiones llegaron a su fin el pasado 14 de septiembre de 2020.

Entre las diversas acciones adoptadas por la AMP en pro de la gente de mar, se destacan:

• Extender la vigencia de los certificados y licencias médicos y de capacitación para marinos nacionales y extranjeros a bordo de buques panameños.

• Apoyar la decisión de la OMI de designar a la gente de mar como "Trabajadores Clave", a partir del 17 de mayo de 2020.

• Se confeccionaron Protocolos denominados “Diagrama de las modalidades para repatriación, desembarco y embarque de tripulantes”, los cuales a través de siete (7) modalidades distintas garantizan los cambios seguros de tripulación, siguiendo con los lineamientos de la Carta Circular de la OMI 4204 / add14 emitida por la OMI.

• El pasado 8 de septiembre, respaldamos oficialmente la Carta Circular de la OMI No 4204 / add 29, la cual contempla tres (3) puntos principales: Designar a toda la gente de mar y al personal marítimo (no solo a los nacionales) dentro de su jurisdicción como trabajadores clave que prestan un servicio esencial; Implementar los protocolos y pautas de la serie de cartas circulares N°4204 y permita cambios de tripulación seguros y protegidos; Eliminar otras barreras a los cambios de tripulación como restricciones de visa, restricciones de vuelo, restricciones nacionales de viaje y movimiento, acceso a atención médica y exámenes, etc.

Nuestra nación, a través de la implementación de estos Protocolos, ha facilitado los cambios de tripulación y las repatriaciones, beneficiando hasta la fecha a unas 8 mil 268 personas entre pasajeros y tripulantes, de más de 50 nacionalidades distintas, cubriendo todo tipo de buques y yates, también en el mismo período de tiempo se han embarcado 1,787 marinos.

Demostramos nuestra solidaridad al brindar una oportuna asistencia humanitaria a los cruceros “Zaandam” y “Rotterdam”, al trasladar a sus pasajeros y tripulantes, además se les suministraron insumos, medicinas, equipo médico y se coordinó su tránsito por el Canal de Panamá, evitando una tragedia mayor.

Reconocemos que varios países apoyan los cambios de tripulación, pero esto no es suficiente. Es hora de que actuemos juntos de manera urgente y responsable para permitir los cambios de tripulación, si no hay cambios de tripulación, el transporte marítimo se detiene y las consecuencias ya no serán solo para la gente de mar, sino también para el resto del mundo y su economía.

Los marinos necesitan regresar a su país de origen y los marinos que se encuentran atrapados en tierra deben embarcarse, para que las mercancías y todo el comercio se realice de forma segura, esto puede lograrse a través de los protocolos emitidos por la OMI, y Panamá es una muestra innegable de ello.

En este encuentro además del Ministro Araúz y del Director Maltez, participaron: el Ministro de Transporte de Canadá, Marc Garneau, el Ministro de Transporte de Kenia, James Macharia, el Secretario de Transporte de Filipinas, Arthur Tugade y la Ministra del Mar de Francia, Annick Girardin y el Asesor Especial sobre Océanos del Pacto Mundial de la ONU, Sturla Henriksen fungió como moderador.

El lema marítimo mundial para 2020 es "Un transporte marítimo sostenible para un planeta sostenible", brindándole la oportunidad a toda la comunidad marítima de afianzar su compromiso y demostrar las diversas acciones que realiza la OMI y sus Estados Miembros para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, los cuales este 25 de septiembre cumplirán cinco (5) años desde su proclamación.

El Día Marítimo Mundial fue establecido por el Consejo de Administración de la OMI en su trigésimo-octavo período de sesiones, en 1978.  Cada año, a través de un lema diferente, brinda una oportunidad para enfocar la atención en la importancia del transporte marítimo mundial u otros aspectos que la organización desee resaltar. Este año se realiza por primera vez de manera virtual debido a la pandemia producida por el coronavirus (COVID-19).