26. sep., 2020

Realizan evaluación social a dos familias que viven en precariedad

Dos familias, que viven en la precariedad en el área norte de las provincias de Panamá y la zona rural de Panamá Oeste, fueron evaluadas por trabajadoras sociales del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), para buscarles alternativas habitacionales.

Las atenciones alcanzan a 21 personas, desglosadas en 11 adultos y 10 menores de edad, que habitan en pobreza en hogares levantados de forma improvisada, sin las mejores condiciones para su bienestar.

En Panamá Norte, personal de la Dirección de Desarrollo Social del Enlace levantó el informe técnico y social a Arturo Ábrego Santos, de 35 años y su familia, conformada por su esposa Omaira Santos Santos, de 28 años y sus cuatro hijos menores cuyas edades oscilan entre uno a seis años, quienes residen en la comunidad de La Esperanza, en el corregimiento de Chilibre.

La evaluación social detalla que el adulto vive en una casa construida de un solo espacio, con zinc, lona, palos, piso de cemento y no cuenta con paredes, donde hay una estufa, dos camas de hierro sin colchón, un sillón y un comedor chico, como únicos mobiliarios.

Además, las personas utilizan letrina, se alumbran con vela o linterna y logran el suministro del agua potable de manera ilegal. El sustento del hogar lo obtienen con los trabajos que realiza el adulto como ayudante de construcción o limpieza de lotes con machete, lo que se le ha complicado en este tiempo de pandemia.

Ricardo Meléndez, director del enlace en Panamá Norte, indicó que se hicieron los levantamientos sociales para ver la posibilidad de brindar una respuesta, pero se hace necesario la disponibilidad de un terreno propio.

En el distrito de Arraiján, el otro caso es el de la familia de Franklin Ávila, cuya casa resultó afectada por un deslizamiento de tierra registrado recientemente en La comunidad del Porvenir en Loma Cová, en el corregimiento de Arraiján Cabecera, que afectó la pared lateral derecha de la vivienda y derribó un muro.

Yesenia Sánchez, directora del enlace del Miviot en Arraiján, manifestó que al realizarse las evaluaciones se pudo corroborar que la residencia presenta malas condiciones estructurales y filtraciones, por lo que se le buscará alternativas de solución a través de los programas que mantiene la institución.

Se trata de una familia numerosa que vive en hacinamiento, conformada por 15 personas, de las cuales hay nueve adultos y seis menores.

El informe destaca que la casa cuenta con un solo espacio con estructura de cemento y presenta dos anexos construidos con desechos de madera, playwood, zinc y piso de tierra, lo cual muestra las malas condiciones en la que viven estas personas.