15. ago., 2021

El Canal de Panamá sigue siendo una ruta vital para el comercio marítimo mundial tras 107 años

El Canal de Panamá definió las rutas del comercio marítimo en el siglo XX e incluso determinó las dimensiones máximas de los buques a finales de siglo, con este hito la vía interoceánica pasó de ser un canal que prácticamente operaba en horario diurno, durante sus primeros 50 años de funcionamiento, a ser un canal que opera las 24 horas del día, los 365 días del año y que cuenta con una fuerza laboral comprometida con el comercio mundial, así lo señaló la Asociación de Prácticos del Canal de Panamá.

Destacan que aproximadamente el 6% del comercio marítimo mundial pasa por el Canal de Panamá, esto lo convierte en una ruta vital para el comercio, además que también es importante su rol en el comercio regional, debido a que ofrece una ruta expedita y segura para el transporte de mercancías hacia y desde las costas del Atlántico y el Pacífico del continente americano.

Cabe resaltar que bajo la administración norteamericana el principal objetivo era como ruta estratégica de naves, esa visión cambió radicalmente bajo la administración panameña en el siglo XXI y desde entonces, Panamá ha administrado y modernizado el canal con un enfoque netamente comercial, lo que ha permitido importantes aportes económicos al Estado panameño.

Para Gabriel Alemán, presidente de la Asociación de Prácticos, el crecimiento del canal en estos 107 años de operaciones ha sido posible gracias al desempeño profesional de toda la fuerza laboral del Canal de Panamá, así como la incorporación de nuevas tecnologías, en el caso de la sección de prácticos los radios portátiles de comunicaciones, sistemas de iluminación y señalización de canales y, más reciente, el uso de sistemas de posicionamiento portátil para prácticos (PPU), lo que también ha impulsado a alcanzar los niveles de crecimiento actual.

“Como prácticos asumimos el control de la navegación de los buques que transitan el canal, como también de aquellos que arriban o zarpan de los puertos ubicados en ambos extremos del mismo. Es importante resaltar que en el desempeño de nuestras funciones durante un tránsito, somos asistidos por el personal que coordina la programación de buques, por trabajadores de cubierta, tripulación de lanchas y remolcadores, la capitanía de puerto, equipo de respuesta a emergencias y otros que con su aporte hacen posible que podamos enfocarnos en la navegación segura de los buque bajo nuestro control”, destacó Alemán.

Como gremio se prepararon por 10 años para dejar el nombre de Panamá en alto, luego que el proyecto de ampliación del Canal de Panamá fuera aprobado mediante referéndum en el 2006 y desde entonces una nueva historia se empezó a escribir para mostrarle al mundo que los panameños pueden lograr cualquier reto, por grande que sea, cuando se lo proponen.

Con la pandemia, el trabajo de los prácticos ha sido más retador, así lo demostraron con el tránsito humanitario de los cruceros Zaandam y Rotterdam, en marzo del 2020, cuando había más dudas que certezas sobre la Covid-19, lo que también permitió demostrar, un vez más al mundo que los panameños no solo son capaces de lograr grandes desafíos, sino que tienen un corazón solidario y comprometido con el mundo.