19. may., 2020

Áreas claves para mantener operaciones y prepararse para la etapa post COVID-19

Predecir y gestionar la demanda de sus clientes, evaluar el perfil de liquidez y elaborar un plan que garantice la seguridad de los colaboradores, son algunas de las recomendaciones de KPMG

El sector comercial ha sido severamente impactado por la pandemia del COVID-19 debido a la cuarentena y al temor de algunos consumidores al contagio, lo que ha restringido la asistencia a este tipo de establecimientos.  El nuevo escenario ha obligado a los comercios a luchar por adaptarse.

KPMG en Panamá recomienda a los afectados centrar su atención en seis áreas clave para remediar los impactos a corto plazo y preparase ante las implicaciones posteriores.

A pesar de que aún se desconocen los impactos sociales, económicos y de salud que dejará la pandemia, se espera que los esfuerzos globales actuales para contener el virus sean exitosos.

Planificación Estratégica: Para enfrentar el futuro en una nueva realidad creada por la reciente crisis y crecer la organización reinventando el modelo de negocios se ha convertido en el reto principal de las empresas, obligadas a identificar nuevas oportunidades, crear una nueva curva de valor, construir un modelo de negocio rentable, y sobreponer los obstáculos organizacionales.

En este contexto, lo más importante no es preguntarse cuándo se debe hacer el cambio, lo relevante es saber cómo se va a realizar. La elección de una estrategia determinará los objetivos a largo plazo, así como la adopción de medidas y utilización de los recursos necesarios para lograr esos objetivos, lo cual asegurará la supervivencia y la prosperidad.

Más que nunca, la planificación estratégica juega un papel fundamental en la forma en que las empresas se preparan para el futuro. Cuando se hace de manera efectiva, los líderes empresariales pueden desplegar eficientemente recursos de capital y maximizar la efectividad de la estrategia corporativa, definiendo su ambición y desarrollando estrategias innovadoras que incorporen la agilidad, la centralidad en el cliente y la excelencia operativa necesarias para prosperar en mercados dinámicos.

Gestión de las fluctuaciones de la demanda: La capacidad de predecir y gestionar la demanda cobra mayor importancia ante el COVID-19. El sector registra fluctuaciones, ya que por un lado algunos comercios ven caer sus ventas y los clientes migran hacia comercios de compras en línea.

Gestión de la reserva de efectivo: Los comercios deben analizar detenidamente su perfil de liquidez actual y evaluar cualquier cambio en su dinámica de capital de trabajo o pronósticos de efectivo a corto plazo. Algunos ya están revisando su estabilidad financiera general en diferentes escenarios y, si es necesario, colaborando con los prestamistas para refinanciar préstamos o modificar convenios financieros que pueden verse afectados. Otros buscan asesoría acerca de cómo aprovechar los fondos de contingencia, las renegociaciones de alquileres y las tasas de interés.

Protección de las personas: Los comercios deben tener un plan que garantice la seguridad de los colaboradores, a la vez que intentan mantener sus actividades comerciales habituales. Más allá de la creación de un plan de comunicación de crisis, deben pensar en cómo gestionarán su fuerza laboral en diferentes escenarios, lo cual involucra alternativas de teletrabajo y la experiencia del colaborador en su conjunto.

Desafíos de suministro a largo plazo: Los comercios deben conversar con sus proveedores clave para evaluar sus riesgos, identificar cualquier exposición indirecta y crear planes de contingencia. A medida que la situación evolucione, se prevén variaciones significativas en la magnitud y el momento de las interrupciones en la cadena de suministro. Así como también una fuerte tendencia de los proveedores a entregar sus productos directamente al consumidor final, apoyándose en soluciones tecnológicas.

Comunicación con los clientes: Los comercios deben pensar en el impacto que estos cambios masivos tendrán en el cliente y su relación directa con éste. La empatía es un pilar fundamental para consolidar la relación. En esta contingencia, consolidar la relación con el cliente será la clave para la recuperación, ya que las ventas y el resultado final están determinados por la cuantía de las compras que los clientes realizarán.

Sobre KPMG en Panamá

KPMG en Panamá fue establecida en el año 1958, convirtiéndose rápidamente en una de las más importantes firmas de servicios profesionales en el mercado local. En la actualidad, KPMG en Panamá cuenta con 17 socios y más de 350 profesionales de diversas disciplinas agrupados en equipos multidisciplinarios, que buscan atender las necesidades especiales del mercado panameño, a través de un profundo conocimiento del marco regulatorio local, una formación continua y especializada en la profesión, y una atención esmerada en el servicio al cliente. kpmg.com.pa